Archivo de la categoría ‘Reflexiones Cristianas’

Trivialidades.

Trivialidades.

En muchas iglesias la preocupación mayor puede estar centrada en muchas trivialidades tales como si tomamos la cena del Señor en vasos individuales o en una copa única.

La obra de Dios en nosotros.

La obra de Dios en nosotros.

Cuando se termina el tapiz y se mira desde la cara del artesano, se ve claramente la gran idea que él tenía en su mente y se percibe toda su armonía y belleza.

El valor de las convicciones.

El valor de las convicciones.

Colón tenía la convicción de que la tierra era redonda y, en consecuencia, si alguien navegaba hacia occidente llegaba también a las costas de la India.

Andar por fe.

Andar por fe.

Sin prestar atención a las indicaciones de la palabra de Dios el resultado es desastroso.

Lo que no es el amor.

Lo que no es el amor.

El amor es la tajada, sabrosa y nutritiva que nos sostiene de verdad en la vida, no un mero sentimentalismo.

Nuestro hacedor nos conoce.

Nuestro hacedor nos conoce.

Se cuenta la historia de un joven que estaba trabajando debajo del chasis de su "Ford T" tratando en vano de que anduviera.

Sobre la idolatría.

Sobre la idolatría.

Aquella pobre mujer había hecho de su marido un ídolo sin el cual apenas podía vivir. Otros hacen ídolos de los hijos, el dinero, la fama, la posición social.

Como el mar muerto.

Como el mar muerto.

Nuestro Dios nos concede un río de bendiciones para que tengamos vida abundante.

Lo que sembramos recogemos.

Lo que sembramos recogemos.

Se cuenta que, en cierta ocasión, un hombre muy rico pidió a su yerno, arquitecto, que le construyera una casa de primera clase

Dejamos huellas en el barro blando.

Dejamos huellas en el barro blando.

Nosotros vamos por la vida tocando personas. Cuando nosotros tocamos, ¿se revaloriza o se devalúa lo que tocamos?.