Deja pasar la luz.


Deja pasar la luz.

Un niño que recorrió Europa con sus padres, visitó, en sus recorridos por las ciudades, muchas de las catedrales europeas bellísimas. Tiempo después, le pidieron durante una clase en su colegió, que definiera lo que era un santo. Pensó un poco, y recordando los ventanales de cristales de colores que había visto en las catedrales explicó: “Un santo es uno que deja pasar la luz a trevés de él”.

Se supone que los seguidores de Cristo son aquellos que “dejan pasar la luz a través de ellos”. La vida de los cristianos debe reflejar e irradiar la luz de Cristo cuando es necesario pero también debe ser capaz de dejar pasar la luz sin mancha ni contaminación.